03.03.05
Venezolano con ideas de Florida
por Larry
1107 palabras
Ayer apareció una crítica en la bitácora Anomia sobre mis comentarios en relación a las burradas que dijo Chávez en estos días respecto a que el capitalismo hace imposible la democracia. Comienza con Un blogger que se llama o se hace llamar Larry, quizás de origen o descendencia norteamericana, furibundo defensor de la Libertad y sálvese quien pueda, cuyo Blog presenta el eslogan «Libertad, Individualismo y Mercados Libres», con lo cual ya uno sabe por donde viene la cosa. Para empezar, se hubiese podido ahorrar las especulacines sobre mi procedencia si leía ¿Quién es el Liberal Venezolano. En segundo lugar hay que recordarle al señor que escribe Anomia, que defender la libertad no es defender el "sálvese quien pueda". Ya sobre eso he escrito antes y no lo voy a discutir aquí.
Ahora, pasando a la substancia de la crítica, Anomia dice que la Democracia no se fundamenta sobre la Libertad, sino sobre la Justicia pero luego se contradice a sí mismo en la siguiente oración: Cuando no existe Libertad no se puede echar el cimiento de la Democracia, es decir, la Justicia. La libertad es la base de cualquier organización justa de la sociedad, ella precede a la justicia y no al contrario, como bien él mismo dice.
Luego criticia mi afirmación de que el capitalismo, es decir, la organización social basada en el respeto a los derechos de propiedad, es la base de cualquier libertad política. Él dice que según la doctrina social católica
la libertad política consiste en la posibilidad efectiva de manifestar los propios pensamientos en orden a invocar un comportamiento colectivo. Así, el primer comportamiento colectivo a invocar es la manifestación de los propios pensamientos individuales dentro del colectivo para alcanzar un consenso. Y, seguidamente, dada su eminente importancia para la sobrevivencia humana, el primer consenso a lograr es el de elegir los límites de la producción económica de los individuos en orden a conservar un colectivo ecológicamente sostenible.
Ciertamente la libertad política tiene como parte fundamental el derecho a poder expresarse a viva voz, pero no para "invocar" una supuesta acción colectiva cuya primera manifestación es la búsqueda de consenso. Puesto que tal consenso es imposible de alcanzar en la práctica. Desde el mismo momento en que apareció el primer anarquista sobre la faz de la Tierra, es imposible poner de acuerdo a toda la población que conforma un determinado colectivo, ya que el anarquista rechaza de plano que el Estado tenga alguna legitimidad para limitar la producción económica de los individuos. Puesto que para el anarquista, al menos para el anarquista individualista o anarco-capitalista, el Estado no es más que una banda de ladrones organizados e institucionalizados por leyes que ellos mismos imponen. De manera que si aceptáramos que la libertad debe ser utilizada para buscar consenso en cuanto a las formas de limitar la producción, estaríamos negando de entrada el concepto de libertad. Sin embargo, más allá del anarco-capitalista que se opone a la misma existencia del Estado, no podemos aceptar una concepción de Libertad según la cual unos están autorizados a violar los derechos naturales de otros. Y según Anomia la Libertad política debe ser utilizada en primera instancia para limitar cómo y cuánto producen los individuos, en nombre de una supuesta sustentabilidad ecológica. En este caso, presumiblemente estaríamos invocando mi libertad de expresarme para convencer a la gente de que, a través de la acción coercitiva del Estado, suprima la acción de otros individuos, los productores o capitalistas.
Entonces, Anomia revela la verdadera base de sus argumentos:
Los cimientos de la sobrevivencia humana y de su felicidad son de orden racional y moral y, sólo secundariamente, de orden económico. Esta doctrina no es mía, no sólo es materia de la doctrina social católica -Ad Majorem Dei Gloriam- sino que la cumplen hasta las tribus perdidas del Amazonas y de las junglas asiáticas. No somos superiores a los seres humanos que componen esas tribus, sólo disponemos de una tecnología más desarrollada y colosal que, en el fondo, obedece a principios semejantes. La diferencia es que esa tecnología de ellos es ecológicamente sostenible.
Se podría decir que en efecto las bases de mi felicidad no son económicas primariamente, después de todo uno no busca el dinero simplemente por tener dinero, sino para satisfacer ciertas necesidades o como diría Mises, para cambiar un estado de cosas con el que no estamos satisfechos, por uno mejor -visto desde nuestra perspectiva. Sin embargo, mucha gente olvida que antes de disfrutar algo, primero hay que producirlo, de manera que la satisfacción de nuestras necesidades -incluidas las espirituales- tiene que pasar por el hecho económico de la producción. La tecnología de las tribus perdidas del amazonas y de las junglas del Asia es, sin lugar a dudas, ecológicamente sostenible y sin lugar a dudas es incapaz de sostener los estándares de vida y los niveles de población que la Tierra soporta actualmente. La teconología producto del capitalismo es capaz de hacer ambas cosas: sostener una población contínuamente creciente y al mismo tiempo respetar el equilibrio ecológico sobre el que descansamos.
Termina la crítica con un ataque rabioso y basado en una suposición falsa, dirigido a socialistas y liberales por igual:
Lo que viene a decir que los liberalísimos y belicosos, venezolanos y de donde sea, se presentan ante el mundo como defensores de la ética o moralidad y de la verdad, la libertad y la justicia, como patrimonio del Capitalismo y víctima del Socialismo, pero al margen del Magisterio de la Iglesia, al cual suelen desdibujar interpretando tras su predicación la Palabra Evangélica que esta contiene. Los furibundos, liberales y socialistas, son el mismo perro con distinto collar, los políticos de ambos bandos hacen lo mismo.
Ante lo cual sólo diré que el liberalismo no está opuesto o ignora necesariamente a la iglesia católica. De hecho, es posible y, quizás necesaria, defender el concepto de libre mercado desde una perspectiva compatible con las enseñanzas de la iglesia, punto en el cual no me voy a extender, puesto que no estoy familiarizado con su doctrina y no soy ni practicante ni creyente. Eso se lo dejo a otros
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10 comentarios
Propagandistas serviles, son propagandistas de la mentira.
Aunque hubiera leído tu perfil. Y en la otra página hasta tu fotografía. Hubiera "insinuado" las mismas mentiras.
Quien defiende la mentira como ideología, la usa como herramienta.
Aunque hubiera leído tu perfil. Y en la otra página hasta tu fotografía. Hubiera "insinuado" las mismas mentiras.
Quien defiende la mentira como ideología, la usa como herramienta.
No les resulta simple el iniciar un párrafo con algo que no les suene como descalificación. Por lo demás, sus comentarios sobre tu supuesta “ascendencia”, son evidencia amplia de su mentalidad racista. Cosa común entre serviles.
Otra cosa sería: No es apropiado calificar las declaraciones de Chávez como "burradas". Una burrada sería un gran error. La diferencia entre mentira y error implica que lo que dijo el supremo líder del neo-izquierdismo se pueda considerar una gran mentira. Pero no un gran error.
Saludos liberales resistentes
¡Yo no llamé "ideas de Florida" a mis propias ideas! Fue él quien las llamó así. Te recomiendo que leas su artículo completo, al que enlazo al principio de mi respuesta.
Niuk, soy Cardenalero, pero no Larense. Mi familia materna lo es.
«...la satisfacción de nuestras necesidades -incluídas las espirituales- tiene que pasar por el hecho económico de la producción...» Eso es un disparate. Si lo espiritual -no la idea, el absoluto, por ejemplo, de Hegel- fuera un producto, la Libertad sería también un producto de la actividad humana. Karl Marx, entonces, tendría razón, que no la tiene, por eso escribió el Capital, de lo contrario no hubiese entendido jamás qué es una pluma, porque sin al menos una Libertad en germen es imposible pensar humanamente.
Pero la Libertad no es Dios, como pretenden los Neocon Bushinerosos. Es un misterio que, vivido con mayor o menor acierto, puede ser idealizado y pensado. La lógica formal es muy burda para comprender qué es la Libertad, es mejor el método literario, la metáfora, la alegoría, la parábola, porque entraña un saber «velado».
Saludos
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