27.09.05

La lección del caso Walter Martínez

por Larry Nieves Correo electrónico  1306 palabras

Aunque aun no ha llegado a su desenlace, el caso del periodista Walter Martínez, hasta hace poco conductor del programa Dossier, tiene una lección profunda que enseñarnos: sin propiedad privada no hay libertad de expresión.

Hagamos primero un resumen de los hechos, para luego sustentar esta radical afirmación. El periodista, en un arranque de sinceridad inesperada denuncia que no lo dejaron ir a la ONU a cubrir los eventos de la Asamblea General de la caricatura de Gobierno Mundial y que está cansado, junto con otras personas, de los chavecistas que usan su posición para robar los dinero públicos. Tal despliegue de claridad le valió la salida del aire de su famoso programa. Luego, el mismo presidente lo manda a callar (a él y a todos los que se atrevieran a hablar sin saber lo que el presidente sabe) y el famoso periodista aparentemente acata la orden de su comandante, no sin antes aclarar que intentará mostrarle las pruebas de su denuncia.

Digamos que la blogósfera venezolana ha reaccionado ante tal evento de la manera que uno podría esperar de quienes hacen uso de su libertad de expresión, con los matices inevitables claro está. Incluso hay una figurita, un banner, circulando para afirmar nuestra adherencia a tal principio. Todo eso está muy bien. Pero hasta ahora no he leído a nadie afirmando lo que acá afirmamos, y que en mi opinión es el punto fundamental de la discusión: sin propiedad privada no puede haber libertad de expresión.

Veamos el por qué de tan radical afirmación. Para la realización de cualquier actividad es necesario que la persona tenga control sobre determinados recursos escasos. Para empezar, para que usted ejerza su libertad de expresión, usted debe ser capaz de ocupar un lugar en el espacio, un terreno o instalación. Además de eso, usted necesita un medio a través del cual transmitir su mensaje -una imprenta, una red de computadoras o las ondas hertzianas. Finalmente, es necesario que los potenciales receptores del mensaje que usted quiere comunicar tengan acceso y controlen los medios tecnológicos apropiados para, precisamente, recibir adecuadamente dicho mensaje. Todos estos recursos son finitos; es un hecho de la naturaleza, por ejemplo, que dos personas no pueden ocupar el mismo espacio al mismo tiempo o que el papel que es usado para imprimir El Universal no puede ser usado para imprimir el Diario Vea. Entonces, quien controla los recursos tiene el poder de decidir qué se transmite y que no a través de ellos o con su ayuda. Elemental, ¿no?

Una vez que esta idea es comprendida a cabalidad, se puede ver más claramente que sólo en un marco en el cual la propiedad privada es reconocida y protegida debidamente, la libertad de expresión puede florecer. En dicho ambiente, cada propietario fija su línea editorial o política informativa y contrata en el mercado laboral a quienes piense que pueden realizar de la mejor manera posible la labor de desarrollar y promocionar dicha línea editorial. Obviamente, pocos dueños de medios tolerarán a periodistas que contravengan la línea editorial. Eso es claro y normal, además. Después de todo, usted no le paga a su vecino para que vaya a su propia casa (la de usted) a hablar mal de su familia (la de usted, nuevamente). El concepto de propiedad es excluyente, lo que es mío no es suyo y cualquier definición de propiedad sobre un determinado recurso debe incluir el poder de controlar dicho recurso. Nada de qué preocuparse, sin embargo. En un mercado completamente libre en los medios, presumiblemente existirían tantas líneas editoriales como sea exigido por los consumidores, de manera que se satisfagan los distintos gustos y necesidades, desde la persona que sólo quiere superficialidades, hasta el que quiere el análisis más sesudo. El expulsado Walter Martínez podría conseguir trabajo rápidamente en otro canal que capture la oportunidad de ofrecer sus servicios como analista internacional o denunciante de oficio de boínas rojas descarriadas, siempre y cuando el empresario considere que el público demandas la presencia del experto, como parece ser de acuerdo a las varias protestas públicas que se han hecho demandando el retorno del comentarista a la programación regular de VTV. El emprendedor que juzgue correctamente las necesidades del público verá su televidencia aumentar, y en consecuencia sus ganancias por publicidad (o por subscripción, en el caso de canales pagos); mientras que el emprendedor que falle en apreciar las necesidades del público experimentará el efecto contrario y generará, por tanto, pérdidas que, de ser sostenidas, lo podrían llevar a la quiebra. De manera que el emprededor, si bien es soberano para tomar sus decisiones, también es responsable por ellas y lleva en sus hombros los costos de sus errores.

Contraste la situación antes esbozada con la situación actual de medios estatales por un lado y cuasi-privados por el otro. Digo 'cuasi-privados' porque los canales comerciales disfrutan de ciertas prebendas otorgadas por el estado -principalmente protección de la entrada de nuevos competidores- a cambio de tener que cumplir con las regulaciones que el gobierno crea pertinentes en cuanto a programación y otros aspectos de su funcionamiento. El señor Martínez trabajaba para el canal Venezolana de Televisión, el canal de todos los venezolanos (al menos así decía el eslógan alguna vez). Siendo de todos los venezolanos, uno esperaría que las decisiones respecto a lo que allí se transmite reflejen las preferencias de todos los venezolanos. Pero eso es imposible, puesto que para lograr tal cosa sería necesario consultar a cada venezolano sobre todas las decisiones respecto a la programación, y no sólo eso, sino que todos los venezolanos tendrían que estar de acuerdo. Y aun en el caso en que se hiciera un referéndum para decidir si Walter Martínez debe continuar con su Dossier, los que votaran en contra de la decisión mayoritaria quedarían insatisfechos, aunque tendrían que seguir pagando parte del sueldo del Sr. Martínez.

Cuando Walter Martínez dijo lo que dijo y metió el dedo en la roncha de algún poderoso, se decidió en las cúpulas del gobierno que su programa debía cesar inmediatamente, a pesar de existir sectores que quisieran la continuación del mismo. Pero cualquier decisión que tome el gobierno al respecto es completamente arbitraria, puesto que inevitablemente creará conflicto entre complacidos e ignorados, ambos con un derecho legítimo a ser escuchados, puesto que pase lo que pase todos están obligados a pagar los impuestos que sirven para financiar el funcionamiento de la televisora estatal.

Sólo el marco de un sistema que reconozca y defienda los derechos de propiedad, es decir, sólo en un régimen liberal libertario, es posible la existencia irrestricta de la libertad de expresión. Por tanto, una defensa de esta última, sin ser acompañada de una defensa irreductible e intransigente de la propiedad privada es futil e inefectiva. Libertad de expresión sin propiedad privada requeriría de gobernantes con cualidades angelicales, una especie que no creo que sea fácil encontrar.

Esa es la lección de todo este asunto.

Otras reseñas sobre el caso Walter Martínes:

Sobre la privatización de las ondas hertzianas:

Dirección para referencias de este mensaje

URL para Referencias (pinche con el botón derecho y copie la dirección del enlace)

3 comentarios, 3 Referencias

Comentario De: lorenzo [Miembro] Correo electrónico
Al nivel mas bajo y cercano posible al individuo de pocos recursos:

Por que es que en la iluminada Cuba y resto de paises del campo socialista se vigilaban y se vigilan los PC, el Internet, los faxs, los tipografos y las fotocopiadoras como si fueran Cajas de Pandora? Por no hablar de los transmisores de radio de baja potencia...

Que mal podrias hacer al control de todo bajo el Sol ejercido por el todopoderoso Estado comunista con una fotocopiadora de tu propiedad? ;)

Las gentes de Europa del Este pueden hablar enciclopedias enteras al respecto...
28.09.05 @ 14:32
Comentario De: kira [Visitante] · http://www.k-minos.com
No leí este post hasta hoy, y si bien hice uno ayer sobre el tema, no es un análisis sino una suerte de divagación intimista. Pero en resumen lo veo de una manera más básica. Tus palabras son tuyas por tanto son de tu propiedad. Lo que escribes, ideas, etc. Esa es la base del copyright o el derecho de autor. Si no hay propiedad privada entonces lo que dices no te pertenece. ¿A quién pertenecerá entonces? al colectivo o al que controla el colectivo, pero no es tuyo. Entonces obviemente no será libre de decir nada que no represente al colectivo o refleje el pensamiento de quien controla el colectivo. La defensa de la propiedad privada no se ha acrecentado porque hasta ahora han tocado a latifundistas (quienes desde Betancourt y las clases de bachillerato ostentan lo de enemigos del desarrollo del país) y grandes empresas, las cuales por eso de cierto resentimiento social que se maneja nadie va a salir a defender. La gente defenderá la propiedad privada cuando empiecen a meterse con su segunda casa o el segundo carro, o el terrenito en la playa con llegadero mientras se reúne para una casita... O el que tiene dos casitas o ranchitos en un barrio y alquila una, etc... sumado a cuando se percaten de que la carta agraria no es un título de propiedad.
30.09.05 @ 00:18
Comentario De: Carlos Grillet [Visitante] · http://chavez2021.blogspot.com/
y denle con que se van a meter con una segunda casa y esas vainas, pareciera que no saben diferenciar propiedad privada de los medios de produccion y propierda privada personal, la cual en ningun escrito comunista sale que se debe abolir tambien, que ladilla con sus generalizaciones absurdas
02.10.05 @ 01:36
Reaparece Walter Martínez
Hace días Klaus Meyer se preguntaba qué sería de la vida de Walter Martínez, el famoso autodenominado periodista-soldado e internacionalista quien fuera defenestrado y reprendido por el presidente meses atrás, por denunciar en vivo y directo actos de c...
16.01.06 @ 12:19
Los canales son del gobierno
Quiéralo usted o no, esa es la realidad. Ayer Diosdado Cabello, gobernador de Miranda, volvió a echar a andar la bola, las concesiones vencen en 2007 y hay que renovarlas, así que el gobierno no se da la mala vida esperará hasta marzo del año entrante ...
18.07.06 @ 21:39
RCTV por cable, ¿sobrevivirá?
Radio Caracas Televisión, mejor conocida como RCTV y hasta hace poco como el "canal 2", comenzará a transmitir a partir del lunes 16 de julio vía cable y satélite.

Para algunos esto será un triunfo de la libertad de expresión, a pesar de los miles d...
12.07.07 @ 14:57
Comparta un comentario civilizado. Su opinión es importante, pero tome en cuenta lo siguiente al hacerlo:
  • Debido a algunos problemas técnicos que se nos han presentado, su comentario puede no aparecer publicado inmendiatamente en estas páginas, de hecho, puede que no aparezca publicado por varias horas. Esto no quiere decir que estamos aplicando censura previa a los comentarios, ni que usted debe enviar su comentario varias veces porque no lo ve publicado inmediatamente. Estamos trabajando en una solución expedita para este pequeño inconveniente y esperamos que todo vuelva a la normalidad en unos días.
  • Mantenga su comentario enfocado en el tema bajo discusión, no en la persona con quien discute.
  • Desde luego, nos reservamos el derecho a eliminar comentarios que no cumplan con nuestras normas. Después de todo, usted está en propiedad privada.
  • Si usted quiere publicar un artículo en El Liberal Venezolano, contacte al editor en vez de publicarlo directamente como comentario.
  • No escriba todo su mensaje en mayúsculas. Hacerlo es equivalente a gritar y no nos gustan los gritones.
  • Si está teniendo problemas al comentar, regístrese y disculpe la molestia, mientras encontramos la raíz del problema.

Dejar un comentario


Su dirección de correo no será mostrada en este sitio.

Su URL será mostrada.
PobreExcelente
(Los saltos de línea serán <br />)
(Nombre, correo y página web)
(Permitir a los usuarios contactarle a través de un formulario de mensajes (su correo no será mostrado.))
Esta es una imagen captcha. Es usada para prevenir accesos masivos por parte de robots.
Por favor, ingrese los caracteres de la imagen de arriba. (No distingue mayúsculas/minúsculas)

The Venezuelan Libertarian

Contenido

Licencia de Creative Commons
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons
Valid XHTML 1.0!